Cosas inexplicables del devenir cotidiano.

Hay ocasiones en que me da por pensar (No muy a menudo, no os preocupéis) en esas preguntas sin respuesta que atormentan al ser humano.

Pregunta número 1:

¿Por qué aparecen los calcetines desparejados tras sacarlos de la lavadora?

Es que no tiene lógica alguna. Metes felizmente la ropa sucia en la lavadora y, al sacarla para tenderla, de repente te falta algo. Uno de tus calcetines se acaba de divorciar y ha debido de acabar muy mal con su pareja porque no se les vuelve a ver juntos jamás.

El interior de la lavadora debe ser una suerte de agujero negro que se traga cosas sin conocimiento. Seguramente mi calcetín ha aparecido en la otra punta de la galaxia, en un planeta habitado por extraños seres sin piernas que ahora lo adoran como a un ser cuasi divino.

¿O es que ha desaparecido en el corto trayecto que separa el dormitorio en donde me cambio de la cocina? Ni Harry Potter en siete cursos en Hogwarts logra un truco tan bueno.

Y ahora… ¿Qué hacer con el calcetín soltero? Pues como no lo convierta en marioneta de mano acabará su olorosa existencia en el cubo de la basura. Como muchos matrimonios.

Pregunta número 2:

¿Por qué existen las pelusas del ombligo?

No logro explicarme la causa de que crezcan pelos en lugares donde no hacen falta alguna (O acaso alguien necesita que le nazca un pelo en medio de la oreja? A que no? Pues a mí porqué me pasan esas cosas? ó_ò) pero lo de las pelusas es ya objeto de tesis como poco. Te levantas por la mañana, te duchas, haces tu jornada de trabajo como todo mortal y, al llegar de nuevo a casa, incomprensiblemente, tienes un inquilino en tu ombligo. Una pelusa del tamaño de una bufanda para mosquitos se ha aposentado ahí y tu no te has enterado de cómo ha logrado sortear una camiseta interior, una camiseta exterior, un jersey y un abrigo (Friolero que es uno). O nos encontramos ante el mejor espía del mundo después de James Bond o no lo entiendo. Lo de la multiplicación de los panes y los peces de Jesucristo tiene más sentido.

Yo he llegado a la conclusión de que es el propio ombligo quien fabrica las pelusillas porque, vamos a ver…

¿Alguien sabe para qué sirve el ombligo una vez ha dejado su primigenio trabajo como cordón umbilical?

Evidentemente no puede permanecer toda una vida ocioso y se ha buscado una ocupación para entretenerse y los humanos, que somos así de desaboríos, no le prestamos la atención que se merece. Con lo caras que van las casas y el ombligo nos proporciona continuamente trocitos de lana, que si los guardásemos desde el principio de nuestra existencia, a estas alturas ya tendríamos para fabricarnos una colcha, varios cojines y hasta el mullido de un sillón orejero.

Y eso que nos ahorraríamos.

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23 comentarios

  1. Maite said,

    mayo 9, 2007 a 8:56 am

    Vamos a ver ‘almita de cántaro’…

    La lavadora no te duraría ni seis meses si no se alimenta, y se alimentan exclusivamente de CALCETINES.

    En cuanto a la peluja del ombligo, lo estoy estudiando. Hasta ahora, todos los científicos estamos trabajando en ello a ver si encontramos una explicación.
    De momento, estamos recomendando que se le ponga nombre y se conviva con ella con total naturalidad. El nombre que estamos recomendando es: Pelujita Díaz. 😀

    Aaiinnsss!!!! Cuanta incultura. Menos mal que estoy yo aquí para ir disipando dudas.

    Un besazooooooo.
    Maite.
    p.d. (Hoy se me ha ido la olla total. Me voy a tomar mi medicación.)

  2. xely said,

    mayo 9, 2007 a 7:03 pm

    Hola Mi Vida!!

    Jajaja Qué buena esta entrada corazón!! Y cuánta razón tienes!! Jajaja
    De verdad, mil gracias por sacarme una gran sonrisa! Si es k eres un amor!!
    Tb mil gracias por tus palabras. Me llenaron muxísimo…

    Cuídate cielo.
    Un abrazo enorme y besos de piruleta. 😉
    Buena Luna.

  3. mayo 9, 2007 a 7:10 pm

    Uysss… Lo de los calcetines tiene tema, eh? Yo no los pierdo en la lavadora, sino en la cama!!! Me acuesto con ellos y me levanto con los pies helaos y desnuditos… Es todo un misterio comprender cómo han podido salir de mis pies… Pero weno, e aprendido a vivir con ello…

    Besitos hamsteriles ^_^

  4. Simbad said,

    mayo 9, 2007 a 7:23 pm

    Holaaaaa 😀

    * Lo de los calcetines:

    Para mi que necesitan privacidad. Son de esas parejas de conveniencia, ahora juntos, ahora cada uno por un lao…

    * Las pelusas:

    Me dijo un ombligo, una noche que estaba aburrido, que las fabrican ellos mismos. En realidad, las pelusas nacen dentro de nosotros y, cada día, el ombligo se encarga de barrerlas hacia afuera para dejar limpio y desinfectado el interior de nuestro cuerpo.

    Ojala tuviéramos ombligo en el alma.
    Quizás, tendríamos mejores pensamientos y nos llevaríamos mejor.

    Un abrazo.

  5. Monieurosis said,

    mayo 9, 2007 a 8:13 pm

    Jojojo Chesire es un soplo de aire fresco leerte!

    Estoy totalmente de acuerdo con el misterio de los calcetines: el otro dìa hice limpieza de muda vieja y tirè 3 calcetines sin sus respectivos pares. Me pregunto dònde andaràn las parejas. Quizàs algùn dìa las encuentre… o no. Que yo recuerde siempre me pongo dos en los pies.

    Sì, un misterio…

  6. Monieurosis said,

    mayo 9, 2007 a 8:14 pm

    Por cierto, respecto al ombligo deberìas ver el mìo ahora. El embarazo me lo ha transformado en un especie de botòn misterioso que sobresale de mi tripa y resalta con la ropa. Asì que quizàs sea de las pocas personas que no tiene pelusitas… 🙂

  7. ALMA said,

    mayo 9, 2007 a 8:22 pm

    Mi Alma es una sabidilla y da siempre su opinión y aquí va y encima se le pregunta…

    Irresistible…

    Los calcetines nacieron para ser independientes, pero prácticamente desde su nacimiento, y por imposición, los obligan a vivir juntos (Cuando no son hermanos gemelos) y, por supuesto, a la menor ocasión, como si fueran actores de un ‘Prison Break‘ cualquiera, intentan huir de su destino compartido y volar y volar. Y claro, que mejor ocasión que hacerlo en la profunda oscuridad de una lavadora, maquina misteriosa donde las haya. Vete y búscalos. En cuantito prueban la libertad verdadera (Dios que digo…) ya no hay manera de localizarlos.

    Lo que te diga, oye.

    Un beso

    P.D. Dejo para otro día lo del ombligo.

  8. Ulrhà said,

    mayo 9, 2007 a 8:28 pm

    Yo, que soy mucho más tonto que Alma (Para qué nos vamos a engañar), me suscribo a todas y cada una de sus sabias explicaciones. No vaya a ser que la contradiga y luego me lluevan reprimendas.

    Saludos.

  9. Estefania said,

    mayo 9, 2007 a 8:33 pm

    Pero vamos a ver… yo no puedo aceptar en mi futura Galería de Arte a gente que no sepa de la existencia de los gnomos-come-calcetines de las lavadoras, eh? Hombre por Dios! ¿Que imagen íbamos a dar? Jajajajajajajaja 😀

    ¡¡Hola!! Gracias por animarte a dejarme un comentario, que así me diste la oportunidad de ver tus dibujos que, si te digo que son muy originales, la que peca de poco original soy yo, ¿no? ¬¬

    Si, creo que con tus dibujos, los de Simbad y otros pocos, podré forrarme tranquilamente y dedicarme a tomar piña colada en alguna tumbona del Caribe! ¡Que bien, que biennnnn!!

    Me gustó pasar por aquí 😉

    ¡¡¡Besoss!!!

  10. VALERIA said,

    mayo 9, 2007 a 8:56 pm

    Lo de las medias es terrible, incluso si llegan a sobrevivir el trance del lavarropa es raro verlas surgir juntas del cajón (Donde unos días antes las guardé sin ton ni son, hay que reconocerlo), y bueno, respecto a la media solitaria, mi coneja suele hacer nidos con las medias de los chicos… Pero eso es otra historia.

    La pelusa del ombligo… A ver… Creo que es un problema exclusivo de los hombres, así que ustedes tendrían que saber por qué cosas extrañas se alojan en su organismo.

    Me gustó eso de la bufanda para mosquitos. Me hizo reír tu entrada, sos muy ingenioso.

    Un abrazo, Valeria.

  11. Adamás said,

    mayo 9, 2007 a 9:09 pm

    Me sorprendió lo aburrido que deberías de estar para pensar todo eso (Jejeje) pero más aún las respuestas… ¿Hay tanta teoría sobre unos calcetines y una pelusa?

    Qué complejo es el mundo… O_O

    Entiendo a los calcetines, quieren cambiar, no tener siempre a uno a su lado que sea igual que el, es como si te pasases toda tu vida viéndote en el espejo ¿Vaya aburrimiento, no? Lógico que se quieran emancipar. Puedes probar a intercambiarlos, poner uno de cada, así igual se les hace mas amena la vida… :p

    Y las pelusas… En fin, pobres ombligos, imagínatelos currando día tras día su particular pelusilla para que luego llegue una enorme mano y se las quite sin miramientos… Debe de ser un trabajo muy frustrante…

    Hay que solidarizarse con los calcetines inconformistas y los ombligos trabajadores!!!

    PD: Estoooo… Creo que ahora mismo me sorprende más lo que acabo de escribir yo. Será la falta de sueño?

    Taluegin!!

  12. mayo 9, 2007 a 9:30 pm

    Ja ja ja ja… Qué bueno Cheshire! El ShOgUnAtO se alegra de tenerlo cerca!

    Sobre la serie, o mejor el anime de “Golden Boy” me acuerda un poco a Kintaro (Claro, dejando a un lado lo ‘ecchi’ del personaje), ya que has trabajado en varias cosas y parece que de ellas has aprendido lo mejor. 😉

    Saludos Ancestrales Chesire-sama!

  13. mayo 9, 2007 a 9:35 pm

    Y hasta en la Wikipedia hablan de ello. 😀

  14. Maite said,

    mayo 9, 2007 a 10:33 pm

    Cuando vaya por la calle y vea a alguien con un solo calcetín o calcetines diferentes, sabré que eres tú.

    Maite.

  15. ShaO said,

    mayo 9, 2007 a 10:34 pm

    Jajaja… ¿Han vuelto los calcetines al hogar?

    Ay, no!… Que es Primavera y sólo se vuelve por Navidad.

    Besitos pareados 🙂

  16. mayo 10, 2007 a 12:21 am

    Holaa!!

    Lo de los calcetines… no sabo, no tengo respuesta… pero el ombligo… para lucirloo!! Está claro!! Para eso se esmeró tanto mi madre en dejármelo bonito!
    Q tengo el ombligo más bonito del mundo! Jajajajaja (Modestia baja…)

    Te dejo una sonrisa 😉

  17. ALMA said,

    mayo 10, 2007 a 7:48 am

    Pelusitis umbilical

    Después de una exhaustiva investigación sobre la llamada Pelusitis Umbilical (Vulgarmente: ‘Pelusas del ombligo’) se ha podido comprobar científicamente que proceden del algodón 100% de nuestra ropa, por eso son de diferentes colores, tamaños, olor e incluso sabor. La razón de que encuentren en el ombligo, una especie de refugio, es la pura atracción física (De física nuclear, de los núcleos vaya) de los polos opuestos, materia inorgánica de la tela y pura materia orgánica la de la piel, irresistible para cualquier pelusilla que se precie y para cualquier piel.

    El hecho de que en estos momentos de la historia aparezca mas este tipo de fenómeno, es la ineficaz utilización del producto, magnífico producto natural por otra parte. La proliferación de tiendas de ropa baratas (Vulgarmente ‘Chinos’) y de materias que incluso después de la misma investigación ha costado reconocer, ha ocasionado que la salida del producto sea escasa.

    De todas maneras, la comunidad científica esta en ello, ya que la excesiva acumulación de pelusa sin darle salida puede ocasionar algún cambio en la meteorología incluso peor que el de la capa de Ozono. Quizás en otro momento pueda ofrecerle alguna de las posibles utilidades.

    Aquí su Alma dispuesta a contestar a cualquier otra pregunta.

    Un beso

  18. ALMA said,

    mayo 10, 2007 a 8:09 am

    Mientras un comité de sabios está elaborando la tesis “Utilidades prácticas de la pelusa del ombligo”, mi Alma ha buscado su utilidad en otras fuentes (Las fuentes literarias para más señas) e incluso ha hurgado en su memoria (Bastante corta, por cierto) algún ejemplo de dicha presencia poética y, por raro que parezca, lo ha encontrado en un piropo (También llamado requiebro) que alguien, en tiempos lejanos, muy, muy lejanos le diría:

    “Quién fuera la pelusa de tu ombligo”

    Un beso.

    P.D. Si los sabios trabajan como es debido quizás podamos volver a exponer alguna otra utilidad.

  19. Monieurosis said,

    mayo 10, 2007 a 8:42 am

    Tras intensa bùsqueda Chesire, te brindo un regalo… y a todos tus seguidores: Noches sin dormir preguntàndome el por què de las pelusas y he aquì la deseada respuesta:
    La explicación más aceptada es la de Karl Kruszelnicki, de la Universidad de Sydney, que sostiene que las pelusas están compuestas fundamentalmente por partículas de la piel humana y de pequeñas partículas textiles que se desplazan hasta el ombligo siempre que la barriga esté recubierta de pelo y preferentemente en los hombres gordos. Por su parte, el Dr Donald E. Smith, apunta que los ombligos segregan una sustancia que captura cualquier cosa que circule por los alrededores (Como esa bestia que vive en las arenas en El Retorno del Jedi). Aún más allá, el doctor Bhupendar S. Gupta, cuyo doctorado se basó en el estudio de las fibras textiles, atribuye la acumulación de pelusas en el ombligo a la existencia de un microclima en el estómago, donde existen diferentes corrientes de aire. De esta forma, la corriente que circula entre la ropa y el abdomen empuja las pequeñas partículas que quedan atrapadas en el ombligo.

    Pero èsto no es todo!

    Aquì te paso la Web de Graham Barker, que ha dedicado toda su vida a coleccionar las increìbles pelusas de su ombligo… No tiene desperdicio.

    Un saludo peludo.

  20. ShaO said,

    mayo 10, 2007 a 9:19 am

    Jajaja mira lo que he encontrado:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Pelusilla_del_ombligo

    Besitos curiosos 😉

    Se echa de menos algún dibujito ¬¬

    (Que morro tengo por Dios, pero es que son tan bonitos) 🙂

  21. ShaO said,

    mayo 10, 2007 a 9:23 am

    Vamos a ver, sobre los calcetines no tengo nada claro el porqué de sus desapariciones (A veces tpco están en la lavadora) así que supongo serán afanes viajeros de esos que nos dan a todos de vez en cuando. Claro que si quieres utilidad podrías aprovechar la pelusilla ombliguera para ir confeccionando un nuevo compañero multicolor para el calcetín desamparado.

    Lamento que tengas que leer estos desvaríos pero es Jueves y tengo hambre, dos razones suficientes para atorar a mi pobre neurona.

    Besitos grandotes por parejas y sin pelusillas de ningún tipo 🙂

    Cuídeseeeeee

  22. Estefania said,

    mayo 10, 2007 a 3:29 pm

    Estoy de acuerdo con Shao (Que, por cierto, es un sol de persona, que te voy a contar ^^) en eso de los dibujos nuevos: ¡¡Dale caña hombre, que tengo que ir tanteando el material para mi futura colección!! Jajajajajaja

    ¡¡¡Besotes!!!

  23. Äfrica said,

    mayo 11, 2007 a 3:03 pm

    Jajaja! Lo del calcetín soltero tiene tela!
    Me ha recordado lo que hacían con un calcetín el Pocholo y el Borjamari, jejeje!
    Y lo de la pelusa umbilical… ojj… qué desperdicio! Si yo hubiera sabido cuánto me iba a costar el edredón nórdico no hubiera desperdiciado semejante material! xD!
    Pero menos mal que el bolsillo se lo rascó mi padre… Y, ahora que lo pienso… por qué está empeñado en cortarle el pelo al perro en casa???? Uhmmm…

    Äfrica


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