Arte con arena.

En realidad, la técnica empleada es lo de menos. Lo que hay que hacer es dejarse guiar por la imaginación…

Estas animaciones son unas cortinillas de presentación usadas en Animal Planet.

El Escaparatismo no nos da lo mismo…

Tomando como referencia una curiosa frase que acuñó una amiga mía (El título del post) cuando un servidor estaba haciendo un cursillo de Escaparatismo, os muestro el proyecto que realicé para el fin de curso: Un escaparate de una tienda de ropa infantil basado en el relato del Principito de Antoine de Saint-Exupéry.

Bueno, en realidad iba a ser un solo escaparate pero como tuve otra idea mientras estaba terminando la primera versión, hubo un segundo aunque consistía en cambiar a los maniquíes de posición y poco más. Para l@s curios@s, decir que las estrellas están hechas con Poliespan (Llamado también Porexpan) y la Luna se ha realizado con papel maché. El Principito es una ilustración sobre cartón.

Fue un cursillo muy divertido, en el que todos nos ayudamos a todos, pero lo mejor es que conocí a dos personas muy especiales que hoy día me siguen honrando con su amistad. 😉

Ya había dicho antes que me gusta hacer de todo, verdad? Jejeje…

La cuestión es hacer de todo un poco.

Soy muy inquieto para los temas relacionados con lo artístico. No solo me gusta realizar Ilustraciones y escribir mis propios Relatos, sino que también he hecho probatinas para moldear figuras en arcilla y he coqueteado con el papel maché creando algún muñequillo como el que os muestro. No pretendía hacer nada extraordinario sino divertirme un poco y la verdad es que lo logré. Os presento a mi Saxofonista de papel.

Es muy simple pero me resulta simpaticote.

Un poquito de ‘Porfavor’

Tengo una pareja de vecinos la mar de curiosos. Son lo más antisocial que he conocido en toda mi vida.

Ella es la típica persona que tiene cara de estar oliendo mierda todo el día. Así con la nariz arrugada y los ojos bien pequeñitos y achinados y él tiene pinta de bohemio despistado.

Rancia y Alelao, así los llamo yo.

Rancia debe ser sexadora de pollos porque si no, no logro entender el porqué de esa cara de perpetuo asco que tiene.

Alelao yo creo que es cazador, pero cazador de ‘Gamusinos’ y, como todavía no ha cazado ninguno, se le ha quedado esa expresión de estar buscando algo constantemente sin encontrarlo. Claro que también puede ser que ande buscando la Educación que se le ha perdido por alguna parte.

Siempre les saludo pero ellos jamás contestan. Nunca. Han llegado a girar la cara para mirarme como si hubieran oído un ruido extraño y, sin decir nada, volver a sus cosas como si nadie les hubiera hablado. De hecho, tengo la sospecha de que su perro es el único amable de la ‘familia’. Un día cuando salían a pasearlo y yo les saludé, el perro hasta me miró como pidiendo perdón por los dueños que le habían tocado en suerte.

No me extraña…

Tengo la esperanza de que, si van al Infierno, su condena sea estar saludando continuamente, sin parar y con la mayor amabilidad del mundo a todo el que pase a su lado.

¡Que se joroben los muy cabritos!

Sienta bien desahogarse… ;P

Simplemente relajaros y disfrutad…

Una de las secciones que tiene este Blog se llama escuetamente Internet y en ella recopilaré todo tipo de curiosidades que encuentre navegando por la red. Eso si, relacionadas con la temática del Blog, es decir: la ilustración, la escritura y el arte en general.

Hoy os traigo un vídeo de una actuación de Jerome Murat, un maravilloso mimo-mago francés.

La Sonrisa de Chesire: Manual de uso.

 

En realidad es muy sencillo:

 

No necesitas vestir tus mejores galas ni reservar butaca con antelación.

 

Las puertas siempre estarán abiertas así que serás bien recibid@ a cualquier hora.

 

Solo hay que dejarse llevar.

 

Y, con un poquito de suerte, podrá pintarse en tu cara alguna sonrisa.

 

Amor geométrico.

Siempre he creído que esta ilustración necesitaba un texto.

¿Os aventuráis a ponérselo?

¿Por qué vamos al instituto existiendo los baños públicos?

Si, habéis leído bien. El título del post tiene su lógica. Todas las asignaturas que se estudian en el instituto se encuentran también en un baño público.

De veras.

¿No me creéis?

Pongamos por caso que te da un apretón mientras vas paseando tranquilamente por la calle. El cuerpo pide aligerar equipaje y ¿Quién eres tú para decir lo contrario? Mira que el cuerpo es muy suyo y se rebela a las primeras de cambio… Así que no te queda más remedio que ir deprisa a un baño público para desatascar las cañerías. Y de todos es sabido que los baños públicos huelen como la clase de Química. ¡Peor que el Azufre! Claro que tú vas a lo tuyo y no estás para fijarte en esas cosas. Llevas prisa y entras a la desesperada en el primer baño desocupado que encuentras. Te sientas tranquilamente en el trono y empieza la clase de Física: Todo cuerpo sumergido en un líquido experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso del líquido desalojado. (Principio de Arquímedes). Esa teoría funciona si lo que sale por ‘ahí abajo’ es consistente pero ha querido el Destino que precisamente hoy te haya sentado mal el desayuno y… de consistencia… mas bien poco. Terminas estucando el retrete de tal manera que eso parece un experimento pictórico más que otra cosa. Acaba de comenzar la clase de Arte.

– Bueno, -piensas- con usar suficiente papel todo se arregla.

Sin embargo, si la Ley de Murphy ha de actuar en un momento clave ha de ser en este y ocurre lo que ocurre: El papel para limpiarte es… tirando a escaso. Solo quedan tres trocitos. Ahora toca repasar Matemáticas:

– Tengo tres trocitos de papel. Si utilizo dos aún me sobra uno pero… ¿Voy a conseguir limpiar todo esto con dos miserables trocitos de papel? Nonono. ¡Imposible!

Ante semejante situación, no queda más remedio que salir a buscar papel al baño contiguo pero, evidentemente, no vas a ir medio en pelotas al habitáculo de al lado cuando hay más gente usando los baños públicos. No es plan de empezar de esas maneras la clase de Naturales (El tema de hoy: ‘Estudio del cuerpo humano’). Así que esperas tranquilamente, ahí encerrado, hasta que se vayan todos. Y… ¿Qué haces mientras tanto?: Leer. Los baños públicos son enormes contenedores de Literatura. Sus paredes están llenas de bellos escritos de la sabiduría popular: Que si tonto quien lo lea, que si la Mari es una golfa, que si te lo hago gratis llama al 669 69 69 69…

Parece que ya no hay nadie. No se escucha un alma. Y, como si estuvieras en Misión Imposible (Que hasta oyes la musiquita y todo), te embarcas en la clase de Gimnasia: Abres la puerta, asomas la cabeza (Que parece que estés haciendo estiramientos), miras a derecha e izquierda (Y siempre con el culo bien prieto, no vaya a ser que se te escape algo que no debe escaparse) y entras en el otro baño a la carrera justo cuando aparece alguien por la puerta.

Buff… ¡Bien!. No le ha dado tiempo a verme. Ahora me limpio y ya está todo solucionado.

Pero en ese baño tampoco hay papel.

– ¡Mierda! (Nunca mejor dicho)

– ¿Y ahora qué hago? – Te preguntas.

Llega el momento de la clase de Ética. Has de pensar en algo para salvar la situación. Hay que tomar decisiones difíciles. Te quitas el jersey. Te quitas la camisa y usas la camiseta interior para acabar con los restos de materia orgánica que aún permanecen en tus posaderas. Luego eso lo arebullas todo bien arebullao, sales lo más dignamente posible del baño y tiras el rebullo con ‘el pastel’ a la basura. Ya puedes respirar aliviado. Cuando menos has superado el examen… aunque no precisamente con nota.

La culpa es tuya. Al final, todo eso te pasa por no hacerle caso al profesor.

 Si hubieras traído los deberes hechos de casa…

– Me ha salido un post muy escatológico ¿Verdad?

– Si. Lo que has escrito es una mierda.

– ¡Calla!

***

La ilustración corresponde al manga Dr Slump del genial Akira Toriyama. http://es.wikipedia.org/wiki/Dr._Slump

Rostros.

Desconozco la razón pero es usual que la mayoría de Ilustradores cuando se ponen a dibujar de forma espontánea, sin tener una idea previa sobre como van a rellenar el temido folio en blanco, lo primero que hacen es dibujar caras. Tal vez sea porque el rostro humano es capaz de expresar múltiples emociones y pueden decirse muchas cosas simplemente con una ceja levantada o una leve sonrisa.

En este caso las imágenes anteriores son varios bocetos que, curiosamente, no reflejan unas actitudes demasiado evidentes (Pero igualmente expresan algo). Es más bien un ejercicio de búsqueda de estilo.