Vale. Aceptamos pulpo como animal de compañía.

Hay gente que se siente sola y por eso se compra mascotas. Hay mascotas que hacen mucha compañía como los perros, los gatos, incluso los canarios, pero hay otras mascotas que lo único que hacen es… Estar ahí.

¡Vaya mierda de acompañamiento, oye!

Son lo que yo denomino ‘Sosomascotas’. Su característica más sobresaliente es que son aburridas.

* Los peces son unos animales muy bonitos pero completamente idiotas. Se pegan todo el día en el acuario yendo y viniendo de un lado a otro como zombis. Como si estuvieran haciendo la instrucción en el Servicio Militar:

Glu glu glu hacia la izquierda, Ar!
Glu glu glu media vuelta, Ar!
Glu glu glu hacia la derecha, Ar!

Y otra vez a empezar. Es como ver una lección continua de Coco en ‘Barrio Sésamo’ pero quitándole toda la gracia.

Mi padre tenía un acuario en su despacho lleno de pequeños pececitos de mil colores distintos y un buen día compró una pareja de peces de la especie Zanclus Cornutus, un tanto más grandes. De repente, en poco tiempo, empezaron a desaparecer pececitos. Digno caso de estudio para Sherlock Holmes… El más grande de los Cornutus (Que cada día estaba más grande y más Cornutus) se los estaba zampando cuando nadie miraba. Su voraz apetito había provocado un holocausto caníbal. Me lo imagino agazapado viendo pasar ‘su menú’ y escogiendo ‘plato’ mientras se preparaba para el ataque amparado en su envergadura.

Uy, el último bocadito me ha sentado un poco mal. A ver si me preparo un poco de bicarbonato para la digestión. Burp!

¿Veis? Ver eso si que hubiera sido interesante y no el perpetuo desfile de los ‘gluglús media vuelta, ar’…

* Todos sabemos que no se pueden llevar animales en los transportes públicos salvo que sean perros lazarillo o similar. Bueno, solo perros lazarillo… ¿Acaso alguien conoce algún ‘similar’?… Hasta ahora, que yo sepa, no se ha hablado de la existencia de un periquito lazarillo pero, si existiera, lo bueno sería que podrías manejarlo perfectamente tirando de la correa:

Eh, tú! Sooo! Ven p’aquí! Ande vas anublao?!

Tirón de correa y de vuelta a su lugar de origen. Como un yoyó.

El caso es que no puedes meter un animal cualquiera en un autobús pero eso no significa que no puedas saltarte las leyes y llevarlo a escondidas, claro que eso supone tener cuidado para que no lo descubran (Aunque hay gente que pasa de todo y lo mismo le da).

Ocurrió en un trayecto de Barcelona a Zaragoza. Estaba yo martirizándome involuntariamente los oídos con la desagradable cantinela que profería una muñeca que llevaba una chica en el asiento de atrás mío cuando, de improvisto, el conductor cogió el micrófono.

– ¿Qué pasará? – Pensaba yo – O se va a poner a cantar el Bulería-Bulería del Bisbal o hacemos una parada de descanso en la próxima Estación de Servicio por si alguien quiere estirar las piernas.

No nos cantó el Bulería-Bulería del Bisbal (Afortunadamente) ni paró el autobús para el esparcimiento de los pasajeros. Lo que ocurrió fue algo ‘ligeramente‘ más increíble:

El conductor llevó el micrófono a sus labios y, con una voz repleta de la más apabullante tranquilidad, se dirigió al respetable:

Señoras… Señores… Si alguno de ustedes ha extraviado una iguana, que venga a recogerla a la parte delantera del autobús que está viéndome como conduzco. Gracias.

Y, ante semejante revelación, todo el autobús con los ojos como platos. O_O

Claro, a su dueño se le escapó porque, por lo general, las iguanas se mueven menos que un peluche en una cama de velcro. ¿Para que vas a ponerte a vigilar eso?.

Nadie ha dicho hasta ahora:

Me voy a comprar una iguana porque son la alegría de la Huerta.

¡¡¡Si es que no se menean las jodías!!! Parecen estatuas. Curiosamente esta tenía alma viajera. Igual era prima de Gustavo la rana (El reportero más dicharachero de Barrio Sésamo) y estaba ayudándole a preparar su próximo reportaje y se había acercado hasta allí para tomar notas. Vete a saber…

Por otra parte… Hay que ver lo que tienen que sufrir los pobres conductores de autobús, eh?…

* Tampoco las tortugas se libran de ser animales aburridos. Mi hermano tuvo dos tortugas de agua. Las llamó Leo y Kate (Como los actores protagonistas de ‘Titanic‘). Nadie sabía si eran macho y hembra pero daba igual.

Como si estuviéramos reviviendo la película, Kate estaba más rolliza porque le quitaba la comida a Leo y, al final, el pobre de Leo la espichó (Igual que en la peli). El caso es que Kate vivía como una reina en su islita de plástico, con su palmerita y su piscina sin dar mal alguno pero más le valdría haber dado algo de bulla porque luego pasa lo que pasa, que el cuarto te empieza a oler como a curry y terminas cayendo en la cuenta que hace dos meses que no das de comer a la tortuga y se ha quedao tiesa como la mojama.

Fue un bonito funeral. 😦

¿Veis? Si es lo que yo os digo. Estas cosas ocurren porque son ‘Sosomascotas’. Si fueran más divertidas seguro que no les pasarían tantas desgracias.

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18 comentarios

  1. BRAM said,

    junio 5, 2007 a 7:03 pm

    Las desapariciones de Chesire o los días deberían tener 72 horas:

    Lo bueno de mi trabajo es que me encanta. Me lo paso genial y tengo gente estupenda a mi alrededor.

    Lo malo de mi trabajo es que, ocasionalmente, exige trabajar Domingos incluidos y meter horas sin conocimiento.

    ¿Adivináis que ha pasado últimamente?

    En fin. He vuelto (A ver si no me lían de nuevo) ¬_¬

    Gracias a tod@s por seguir ahí. 😉

  2. Estefania said,

    junio 5, 2007 a 9:49 pm

    ¿Pero tú no sabes que los peces solo se alimentan de nuestro tiempo? Solo existen cuando nosotros los miramos mientras hacen “gluglús”!

    Los perros lazarillo… Si, pueden ir en trasporte publico (Y los que no son lazarillo también, que yo los veo cada día en el tren). Y si, yo he visto un “loro lazarillo”, bueno, en realidad, solo era “medio lazarillo” ya que el hombre que lo llevaba en el hombro, solo está tuerto y lleva un parche (Esto es verídico, no te engaño, en mi pueblo además de sangre pirata, tenemos un pirata de verdad! Ríete tú de Jack Sparrow!)

    Las iguanas se mueven cuando se cabrean… Y las tortugas pueden hacer carreras super interesantes y emocionantes; sobretodo si una de ellas se cae por el balcón de tu casa ^^ (Pobrecilla, que lastima me dio).

    Y hasta aquí mi aportación faunística Interesante, verdad?

    Un beso!!

  3. ALMA said,

    junio 5, 2007 a 10:25 pm

    Mi Alma, como sabes que es el espíritu de la contradicción perpetua, dice que los que son sosos son los que tienen las mascotas. Ya me dirás si no es aburrido un tipo (o tipa) que como decoración tiene peces en un acuario, aunque este sea de diseño (pongamos un Armani). Lo bien que estaría el tipo (o tipa), paseando, un suponer, por un parque y dando de comer a unos peces en un estanque. Haces lo mismo, la misma sosería, pero al menos has salido a la calle y te ha dado el aire.

    Puestos a elegir, si tuviera peces, mi Alma preferiría que fueran de esos como los tuyos, los que se asesinan. Así habría algo que investigar y poner en práctica las novelas de misterio que mi Alma devora (Es que es así de rarita la pobre).

    Un beso y bienvenido de vuelta.

  4. gota said,

    junio 5, 2007 a 11:40 pm

    Si yo te contara la odisea q paso cada vez k tengo k llevar a Cacahuete al veterinario… To escondío el pobre en un transportín dentro de una mochila. Entro con una sonrisa de oreja a oreja pa disimulá y me siento en el último asiento k encuentro, lo mas alejá de la gente y to con mucho misterio…

    Como un día me dé por decir: Esto es una bomba, viva el teletubi morao!!! Se van a cagar!! Jajajaja

  5. CHESIRE said,

    junio 5, 2007 a 11:44 pm

    Estefanía – Pues si que han tenido una vida ajetreada los animales de tu alrededor.

    Pobre tortuga suicida. O_O

    Besetes guapa!!

    Alma – En eso estoy de acuerdo. Las mascotas (Aún las sosas) muchas veces son más interesantes que muchas personas. Pero vaya, que ya que te compras un animal (Siempre para cuidarlo y respetarlo, por supuesto) al menos que se note que tienes el animal y no que se confunda con el mobiliario de la casa… Vamos, digo yo…

    Me gusta que seas el espíritu de la contradicción porque ayuda a debatir y a enriquecerse con otros puntos de vista.

    Otro beso pa tí ;p

    Gota – En ocasiones me das miedo…

    ¿¿¿Viva el Teletubi morao??? Jajajajajaja XD

  6. Ulrhà said,

    junio 6, 2007 a 1:18 am

    Sencillamente genial, la entrada y también la reflexión. Me río al tiempo que comparto contigo mucho de lo dicho.
    Un beso.

  7. Maite said,

    junio 6, 2007 a 10:41 am

    Te diré que una vez tuve una pecera… Sisisisisi… Qué aburrimiento! Además había que limpiarla, darle de comer a los peces, etc, etc, etc. Total pa ná, porque, desde luego, es lo más aburrido del mundo. Decidí quitarla. Saqué los aburridos pecesillos y se los regalé a una amiga.

    Ahora tengo dos perros: Un Jack Rusell Terrier y una Cocker (No sé si se escribe así) Se llaman Toñín y Rociíto.

    Aaaaiinnnsss… Hecho taaaanto de menos a mis “tranquilos y aburridos” pecesillos.

    Ya sabes… Un abrazo achuchaillo. 😉

  8. ShaO said,

    junio 6, 2007 a 6:12 pm

    Yo he tenido de casi todo: Peces (Es una suerte saber que los míos no eran los únicos no emparentados con pirañas pero que eran caníbales; el chico de la tienda de animales juraba que eran imposibles tales comportamientos Jaaa), un Periquito, bastante parado el pobre y un Perro en casa de mis abuelos. De toda la fauna, me quedo con los cánidos sin duda alguna, aunque después de tanto ajetreo estoy recapacitando lo de la Iguana (Es verde, color relajante, no se mueve, no traspasa, ainss no, espera, eso era otra cosa Jajaja). Venga, no me enrollo más que sino el poco tiempo libre que tienes no es menester que lo emplees leyendo desventuras animalísticas.

    Besitos enormes y acepto Pulpo (Que ese a la gallega está de muerte…)

  9. lois lain said,

    junio 6, 2007 a 7:54 pm

    Yo he tenido pescaditos, 2 gatos, un cocker y ahora un pastor alemán y varios de ellos convivieron a la vez en una casa de 45 metros cuadrados. Éramos una gran familia!!!!

  10. NEOGEMINIS said,

    junio 8, 2007 a 5:00 am

    Jajaja Me ha divertido muchísimo esta entrada. Sobre las mascotas “sosas”, siempre me he preguntado qué gusto repesenta tener ese bicherío sin gracia que ni se mueve, casi, y mucho menos juega o hace gracias. Ni siquiera son una tierna compañía porque, si el dueño no está, ni se dan por aludidos Jejeje.

    Te felicito. Me has hecho reír un rato. Gracias

  11. Äfrica said,

    junio 8, 2007 a 5:13 pm

    Ayyy, ya lo dice el sabio dicho popular: “Estoy más aburrío que un pulpo en un garaje!”

    Y es que claro, cuando no hay interactividad es un rollo, macho! Uno no puede nadar con los peces de la pecera, ni tampoco columpiarse en el columpio del piolín! Las tortugas se esconden… Y las de agua la espichan al otro día!

    Mi historial con los bichos ha sido corto (Menos mal) y gracias a la “perrofobia” de mi madre me fue negado siempre un perro que era mi ilu. Para conformarme, llegó un cotorro llamado Quillo, en una jaula de palmo cuadrao en la que yo no cabía… Uhmmm… Mal empezamos… Y el tal Quillo, que seguro se aburría un güebo, un día abrió la puerta él mismo y se largó. Tras mi llanto persistente me dieron la segunda oportunidad con la cotorra Julieta. Y ésta pobre se murió en la jaula de aburrimiento, claro. O se mató, como su tocaya la de ”Chespir”.

    Pero llegó un hermoso día en que a mi madre le pudo más su “caguefobia” (Miedosa como ella sola en la casa) que su “perrofobia” y, por fin, mi sueño se hizo realidad con un precioso cachorro mezclado de varias razas con un poco de locura. A mi madre se le curó la “perrofobia” y a mi el mono. 😀

    No hay nada como la interactividad para curar enfermedades. También pasa con las personas, eh? Y en fin, Tango desapareció hace 3 años y ahora tenemos a Mägo que es el bebé mimado de la famila desde hace dos!

    Lo adoro! Él te acompaña y te mima en casa, y tú haces lo mismo por él sacándole de paseo.

    Y todos contentos! 😀

    Y lo de “comieron perdices” no pega mucho ahora, no? Animalicassssss…

    Äfrica

  12. Valeria said,

    junio 9, 2007 a 1:53 am

    Hola!!

    Me reí con la iguana que miraba al chofer manejar Jejejeje!! Eso sí que es insólito.

    Con los peces me hiciste acordar acerca de un consultorio veterinario donde había una pecera, bastante sucia, con dos peces naranjas, gordos y grandes que nadaban ida y vuelta eternamente. Al acercarte notabas que a uno de los peces le faltaban los dos ojos!! Cuando le pregunté al veterinario a qué se debía eso me dijo que el otro pez se los había comido. Me sentí en una película de terror… Escala pez, pero de terror al fin.

    Besos.

    Valeria.

  13. Adamás said,

    junio 10, 2007 a 2:18 pm

    Yo tuve dos tortugas: una murió no se sabe bien el por qué y la otra dejó de comer, según dicen por soledad… finalmente se mató. Yo quiero un perro. Cuando era pequeña (Y mi mente no daba para mucho…) llegué a un acuerdo con mi madre: ella me compraba el perro que quisiese cuando tuviera mi piso o casa propios. La cuestión es que pasados los años (Y mi mente más realista ve lo que hay) intenté por todos los medios cambiar ese acuerdo al de: tu me compras el piso o mejor una casa y ya le pongo yo el perro mamá… Pero no funciona. Si sabes algún modo de poder convencerla dímelo Jejejejeje

  14. liver said,

    junio 10, 2007 a 10:06 pm

    Yo tengo un gato adoptado. Es gato-gato. Quiero decir que no tiene raza especifica, es el gato de toda la vida vamos, atigrao de color gris.

    En mi casa, desde que yo recuerdo, siempre ha habido bichos, de una u otra marca y, por lo general, siempre sueltos (Menos los peces… ¿Te imaginas a los peces sueltos por la casa? Jejeje), desde un canario, hasta una cotorra, gatos, perros etc… El ”etc” eran unos conejos de india… también sueltos… claro que cada uno en su tiempo, de lo contrario, en vez de una casa hubiera sido el arca de Noé. Mi madre tenía algo especial con los bichos y supongo que es su mayor herencia para conmigo. Cuando chica, íbamos de vacaciones a algún lado, me iba a dar una vuelta y cuando volvía, traía una ristra de perros detrás de mí (Cuando los perros eran libres y autosuficientes).

    Los peces dicen que relajan el ambiente…yo no lo sé pero en casa se relajaban tanto que se morían sin enterarse… Pobres…

    Un día tropecé con una palomita que no volaba, le cedí mi patio hasta que pudiera volar. Le tenía que dar de comer y esas cosas… Lo más engorroso que son mu marranas ellas… A los cuatro meses se subió al tendedero. Estaba preparada para volar. La llevé al parque y le alquilé un apartamento en un árbol bien frondoso. En ese parque hay como 50.000 palomas, todas igualitas. Me gusta pensar que una es la mía, pero vaya usted a saber…

    Lo cierto es que mi vida está llena de mascotas. Hasta mi última pareja se creyó una mascota. Tuve que sacarle de su error, pero me costó un pico Jejeje…

  15. Earel said,

    junio 13, 2007 a 9:57 pm

    No sé qué te diga… después de mi experiencia con una Alaska Malamute y 23 gatos (Sisi, veintitrés, con todas sus letras), no me importaría disfrutar de una insulsa pecera con sus pececitos de colores haciendo gluglús… De todas formas, no cambiaría lo bien que me lo pasé viéndolos crecer. Son muchos, pero, gracias a almas caritativas, los de las últimas camadas -6 gatitos en una, 6 en otra y 4 en la tercera- casi los he colocado a todos y, por desgracia, dos de los adultos -Kirara y Sherlock- se murieron con una semana de diferencia.

    Aún así, qué recuerdos… ay… De pequeña y hasta la llegada de Gove (el Alaska), en mi casa, hubo, por este orden: un perro, dos hamsters, cuatro periquitos, dos tortugas de agua y un gatito recogido de la calle, que, pobre, no duró demasiado (Estaba deshidratado y apenas tenía fuerza).

    Un saludo.

  16. moemo said,

    junio 15, 2007 a 11:21 am

    Hola (Se que hace un poco más de la cuenta que no me paso).

    Yo tb he tenido prácticamente de todo bicho viviente. Creo que no hay animales sosos, es solamente que cada persona tiene unas necesidades y cada animal es como es.

    Peces no he tenido pero, de los que he visto, puedo decir que me he reído bastante pq tb tienen sus historias. María tenía dos parejas de peces y había una que no era muy fiel y le gustaba flirtear y la otra era muy tonta, total que se liaban unos pipotes de celos bajo el agua que ni te cuento. Tuve un conejo enano que boxeaba y ni los perros ni los gatos se le acercaban. A la perra que teníamos la embestía como un torito bravo y… mil cosas más que te podría contar. Mis canarios me llaman para que les diga cosas y les haga caso. Tuve unos hamsters y el macho se escapó de la jaula para ir a la guerra dejando a su mujer embarazada. Yo creí que lo que había en la jaula eran ositos de gominola y estuve a punto de tirarlos. Al final resultaron ser las crías, pero la madre, incapaz de llevar la familia sin el padre, se fue deshaciendo de los pequeños… Eran tiempos duros. El macho regresó al cabo de largo tiempo, paralítico de cintura para abajo y, al enterarse de lo ocurrido, se peleó con ella y nunca más se avinieron. Después de toda la odisea, murieron un día en que mi madre los dejo al sol y se le olvidó. Los dos chamuscaditos como vampiros… Qué penita… Y con mi perrita, la que se murió, pasé una infancia divertidísima y con Luna, el cachorrito que tengo ahora, estoy encantada. Aquí está saludándote. ¡Luna no me chupes el dedo del pie! (Que eso le encanta y a mi me da un ascoooooooooooooooo…).

    Los animales son unos soletes y hay que entenderlos y quererlos mucho.

    NO hay animales sosos pq no son juguetes, sólo animales.

  17. julio 18, 2007 a 8:57 am

    Ja ja ja…. Pues muy de acuerdo con Moemo [Solo son animales]. Y la verdad no he tenido muchas mascotas, un tío – tío (O sea, hermano de mi padre… Ja!, esas formas de hablar de por allá, Ja ja ja) de este querido ShOgUn trabajaba con pescados y, para decorar su restaurante, compró dos peces betta [Nunca había visto peces tan hermosos en mi vida], pero resulta que eran machos y se mataban entre ellos… Ni siquiera las peleas entre leones o búfalos que muestran en Animal Planet eran tan caóticas y salvajes como las de esos peces…

    Y ahora que me acuerdas, por aquí cuentan que una vez un paisa (Regionalismo de Colombia, algo así como decir Madrileño o Barcelonense, cuya perspicacia es muy grande), le enseñaba a un pastuso (Regionalismo de Colombia, di tú como un Gallego en España) a controlar la mente de unos pecesitos de colores y cuando el paisa miraba para un lado el pez iba para ese lado y así sucesivamente, el paisa decía – Mire pastuso que la mente superior domina la mente inferior -. Entonces el pastuso decidió mirar fijamente al pecesito hasta que… El pastuso empezó a hacer glu glu glu… ^_^ Ja ja ja… [Si, era un chiste… Ja ja ja]

    Y en cuanto a cotorras ni me digas, tuvimos una vez una que nos “regalaron” y la demente cotorra quería sacarles los ojos a las personas con su pico… Era algo así como “asesina en serie”… Ja ja ja… Por cierto, alguna vez pusiste a una tortuga en un carro de control remoto o en un cohete? Ja ja ja… Y ve a hacer tú eso con un perro…

    En cuanto a los gatos, yo creo que nosotros los humanos somos las mascotas de ellos… Son muy independientes ¿O no, Cheshire?… 😉

    Un ronroneo ancestral…

  18. marzo 30, 2008 a 12:18 am

    […] en autobús en ocasiones puede convertirse en una experiencia bien curiosa y yo viajo en autobús todos los días para ir al trabajo ya que se encuentra lejos de […]


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