Las películas porno: Documentales con dos rombos.

La gente dice que las películas porno no tienen argumento y eso es mentira. Lo tienen. Solo que es escueto. Es como un guión ‘minimalista’. Y el minimalismo es un Arte. En conclusión, las películas porno son Arte.

Va una moza rubia conduciendo su automóvil, excediendo el límite de velocidad permitido, por una carretera desierta. Bueno, desierta no, porque, de repente, tras unos arbustos aparece un policía motorizado que persigue a la muchacha indicándole que se pare.

¿Veis? Nada más comenzar ya hay intriga. ¡Esto pinta bien!.

La muchacha para el coche. El policía se baja de la moto y se acerca a conversar con ella.

¡Hay diálogos! ¿Quién decía que no había?.

Que si señorita iba usted muy rápido, que si no me he dado cuenta, que si tengo que ponerle una multa, que si hay alguna forma de evitarlo

Cuando te venden un coche te dicen que, entre otras prestaciones, viene con airbag incorporado pero en las películas porno son las actrices las que vienen con los airbags de serie. Que no se yo como respiran con tanta exuberancia. Y encima la chica lleva toda la ropa tan apretada que mas que vestida parece que vaya envasada al vacío. Claro, así pasa que el fornido policía alarga el brazo y le toca una teta a la rubia de bote pero no porque quiera sobarla. No. Es que le está buscando la fecha de caducidad para ver si está fresca todavía. Y fresca está. Un rato ‘fresca’.

En la vida real un desconocido te toca una teta y, como poco, le arreas un guantazo que lo dejas tumbao, pero en las películas porno todo el mundo vive en el barrio Piruleta, en la calle Gominola. Vamos, que son de un feliz tremendo y se hacen de querer. Deben de estar faltos de cariño porque enseguida se tocan todo. Pa mi que son ‘jipis’…

Es entonces cuando el policía cachas se baja la bragueta y se saca todo lo gordo. Y a la pava se le queda cara de sorpresa. Vamos a ver, hija mía… ¡Si no hay sorpresa posible! ¿Qué esperabas que se sacara de ahí? ¿Un plato de fabada asturiana? Pues no. Se saca lo que se tiene que sacar: La ’pirindola’. La muchacha le coge ‘el micrófono’ como si fuera a cantar en Operación Triunfo y ahí empieza el recital. Gemido arriba, gemido abajo. Que si no llego al ‘Mi’, que si dame un ‘Fa’. Que solo falta que aparezca Nina a controlar los tonos para la gala.

Y, sin saber como, ya están desnudos. O_O

¡No hay derecho! ¡A mi me han robado un trozo de película! Hace apenas unos segundos estaban vestidos. Con la ‘pirindola’ y la teta fuera, pero vestidos. Y ahora eso parece una charcutería. Trozos de carne por todos lados. Al montajista habría que darle un tirón de orejas. Claro que aquí lo que importa es otro tipo de ‘montaje’… Ejem…

Entonces empiezan las posturitas. Que si yo te cojo esto por aquí, que si yo te paso el brazo por allá, que si no me pongas la pierna encima que no levanto cabeza… Vaya, que la cosa termina siendo un lío tal que no sabes si están jugando al Twister o estás viendo un espectáculo de contorsionismo del Circo del Sol.

Y así, al rato, acaban de hacer su tabla de gimnasia y se despiden como amigos. Y la chica ha sido lista porque al final se ha librado de la multa.

En la vida real te para el policía por exceso de velocidad, te pone la multa y te jode. En las películas porno el policía también te jode…

Pero de otra manera.

– Aclaro que yo, jamás de los jamases he visto una película porno.

– Entonces… ¿Cómo sabes que pasa todo eso?

– Errr… ¡Calla!


– Jijijijiji…

¡Chico!¡Estás peor de lo que pensaba! O_O

Durante el tiempo que llevo trasteando con esto de los blogs hay quien me ha enviado algún meme que otro. Los memes son básicamente un conjunto de preguntas más o menos curiosas para que quien lo recibe las conteste y se dé un poquito más a conocer. Desde el principio he sido algo reacio a responder los memes que había recibido, no porque no quisiera contar nada, sino más bien porque me gusta contar las cosas a mi manera, por medio de anécdotas y relatos, pero ya iba siendo hora de que respondiera alguno. Uno de los que me han propuesto consiste en explicar 6 curiosidades o rarezas que tengo.

¿Sólo 6? Ô_o

Ahí voy:

1 – Me encantan los libros pero no solo para leerlos sino también para olerlos y pasearlos de una habitación a otra. Me explico: cada vez que me compro un nuevo libro tengo la imperiosa necesidad de llevarlo conmigo a todas partes durante unos días. Muchas veces se da el caso que estoy viendo una película o una serie de TV sentado tranquilamente en un sofá de mi casa y el dichoso libro permanece a mi lado aun a sabiendas de que no voy a ponerme a leerlo hasta que no acabe lo que estoy viendo. Y si la portada tiene relieves o algún tipo de textura, es bastante probable que, inconscientemente, me pase unos minutos acariciándola (Nunca dije que estuviera bien de la cabeza… Ejem…).

2 – Me declaro fan de los olores fuertes como la pintura o la gasolina. Cuando otros se tapan la nariz con desagrado yo estoy tan pancho huele que te huele.

3 – Colecciono las figuritas que salen en los roscones de reyes (Siempre que no sean repetidas) e incluso algún que otro regalo de los Kinder Sorpresa. De hecho, ocupan una balda entera de mi librería y pelean con el polvo por ver quien gana la batalla de llenar mayor espacio (De momento ganan las figuritas pero el polvo es insistente y si no fuera porque hay que limpiar de vez en cuando…).

4 – No soporto la sensación pegajoso-pastosa que deja el café en el paladar. Nunca, o casi nunca, me tomo un café fuera de casa (La opción más viable para que lo hiciera sería que me llevase el cepillo de dientes y la pasta para cepillarme luego). En cambio, soy casi un adicto a la Coca-cola. Deberían inventar agua con sabor a Coca-cola… Mmmmmm…

5 – Me gusta muchísimo dormir. Creo que soy un cruce entre un ser humano y un oso hibernando pero todavía no se ha demostrado científicamente. El día que no me echo una siesta, por pequeña que sea, casi no soy persona. ZZZzzzz

6 – Escribo todo lo que se me ocurre en cualquier lado: hojas sueltas, la esquina de un periódico, un trozo de cartón… He intentado ser ordenado al respecto y usar un cuaderno para organizarlo todo como corresponde pero es algo que me supera. Tengo un montón de cuadernos empezados y trillones de hojas sueltas de distintos tamaños grapadas con todo lo que mi cabeza va soltando (A veces a las horas más inoportunas: más de una vez me he tenido que levantar de madrugada porque se me había ocurrido algo en sueños). Y es que la inspiración es muy puñetera y viene cuando uno menos lo espera.

Bueno, he aquí mis 6 peculiaridades…

¿Y tú, qué rarezas tienes? 😉