Por no molestar…

Esto ocurrió hace tiempo…

Noche de oscuridad cerrada en casa del nene. Pero oscuridad cerrada-cerrada. Muy cerrada (Por si no había quedado claro). El nene que da vueltas en la cama. Vueltas y más vueltas. Los ojos como platos. No consigo dormirme. ¡Qué fastidio! ¿Y ahora qué hago? ¿Me pongo a leer un libro? ¿A estas horas? Si es de madrugada… Casi que no me apetece. Me apetecería dormir pero como mi cuerpo se ha amotinado y no me deja pues…

Tengo la boca pastosa. Si es que encima duermo, cuando duermo, con la boca abierta… Bueno, voy a aprovechar para ir a la cocina y tomarme un vasito de agua. Así al menos me entretengo en algo. Uy, espera, que la familia está descansando. Mejor no enciendo las luces del pasillo que mis padres duermen con la puerta entreabierta y les podría desvelar. Total, si me conozco la casa como la palma de mi mano*. Me esperaré medio minuto quieto para que mis ojos se adapten a la falta de luz y luego iré tranquilito por el pasillo en forma de ”L” hasta el final en donde está la cocina. ¡Estará chupao! Y sin molestar a nadie.

¿Ves?, yo voy por aquí y mira, ahí acaba el armario empotrado por tanto he de seguir recto y…

¡¡¡CRONK!!! (Mi nariz, y por solidaridad toda mi cara, se estampa contra la pared).

¡¡¡Cagüentóloquesemeneacachohostiaquemehedao!!!

¡¿Quién ha puesto una pared ahí sin avisar?! ò_ó

El nene, humillado y dolorido, se vuelve al cuarto encabritado. Se mete en la cama, se tapa hasta las orejas y se olvida del agua y de la falta de sueño.

Yo creo que me debí quedar dormido gracias al golpe. La pared me dejó K.O…

Conclusiones a las que he llegado:

1 Tengo al enemigo en casa.

2La pared es una dura contrincante. Sabe defenderse de las caras que se le acercan.

3 La próxima vez, hasta las luces del rellano de la escalera que enciendo, ostiasyá! (O, en su defecto, palparé la pared para preservar mi integridad física… Ejem…)

* Nunca he comprendido esta expresión porque… A ver… ¿Alguien es capaz de dibujar las líneas de su mano sobre un papel sin mirarlas antes?

Mal día para disgustos (2ª Parte)

11. Chesire: ”Mal día para disgustos (2ª Parte)”

Diana se parecía poderosamente a un monstruo emergiendo de un pantano. Chorreando barro por los cuatro costados, intentaba limpiarse lo mejor que podía con el pantalón del pijama que había metido antes a rebullo en el bolso. Pedro y Sofie la reconocieron, salieron disparados de la cafetería y se acercaron a ayudarla.

Diana… ¡Dios mío! ¿Qué te ha pasado? ¿Te ha atropellado un alfarero? – Preguntó un alarmado Pedro que no podía evitar bromear en los momentos de tensión (Era su forma de sobrellevarla). Sofie se había quedado directamente sin habla pero acertó a coger a Diana por la cintura pues parecía que iba a derrumbarse de un momento a otro.

– Taxi… abejitas… charco… – Farfullaba Diana incoherentemente mirando alternativamente a su marido y a su novia – Abejitas…

– Creo que ha sufrido un shock – Logró decir Sofie finalmente.

– ¡No! – Diana pareció despertar de un mal sueño – No… estoy bien… de veras. Solo necesito algo caliente. Vayamos a la cafetería… Por favor…

Entre los tres lograron asearla lo mejor posible dadas las circunstancias. Pedro le puso su americana sobre los hombros y Diana consiguió, a duras penas, presentar un aspecto algo más digno. Menos mal que en la cafetería casi no había gente. Aun con eso no logró evitar que todos los ojos se posaran sobre ella pero, teniendo en cuenta sus pintas, era comprensible. Tras beber el primer sorbo de la manzanilla que había pedido se sintió con más fuerzas y mejor.

Entonces comenzó el drama.

Pedro y Sofie no la dejaron hablar. Empezaron a discutir entre ellos sobre quién tenía más derechos para quedarse con el amor de Diana. Por supuesto, a Diana no le preguntaron en momento alguno. Como si no estuviera presente. Diana sabía perfectamente que ambos eran muy tercos y competitivos por lo que estaban diciéndose el uno al otro, como en un concurso, todo lo que habían hecho por la mujer que amaban. Diana desistió de su empeño en entablar conversación. Tal vez fuera mejor así. No tenía que preocuparse de nada. Quien venciera en ese absurdo combate dialéctico se quedaría con ella. O, al menos, eso parecían creer ellos. Indudablemente Diana tendría la última palabra, aunque la elección se antojaba complicada pues los quería a los dos. Aburrida, tomó otro sorbo de su infusión y, de repente, notó algo extraño en el interior de su boca, algo inesperado que cayó hacia el fondo de su taza. Lo miró un segundo y comprendió que el trompazo que se había dado contra el suelo había tenido sus secuelas.

– Fe me ha faído un fiente – Dijo sorprendida.

– ¡¿Qué?! – Preguntaron Pedro y Sofie al unísono volviéndose hacia ella.

– Fiente – Trató de aclarar Diana señalándose inocentemente la boca, mostrando un hueco donde antes no lo había.

– Hay que ir al médico – Dijo Sofie al instante – Tal vez te hayas roto algo más

– ¡Tú no eres quién para decidir lo que tenemos que hacer! – Le gritó un exasperado Pedro.

Y la discusión volvió a empezar. Diana se quedó perpleja observándolos y pensando si no hubiera sido mejor haberse planteado convertirse en una solterona rodeada de gatos toda su vida. Resignada, cogió la cucharita que le habían traído con la manzanilla y trató de rescatar el diente suicida. Lo sacó del fondo de la taza, lo limpió con una servilleta y lo cogió entre dos dedos mirándolo con curiosidad. Estaba intacto. Lo iba a guardar para ver si su tío, que era dentista, podía hacer algo para volver a colocarlo en su sitio.

Sofie siempre había sido muy expresiva. En condiciones normales movía continuamente las manos dando énfasis a sus argumentos, en condiciones tensas como aquella las meneaba exageradamente. Por eso no era de extrañar que le diera sin querer un manotazo a Diana. El diente voló por los aires cruzando media cafetería pero Diana no logró ver dónde había caído. Estaba empezando a pensar si la situación que estaba viviendo no sería fruto de una desagradable broma de cámara oculta y se puso a mirar nerviosamente a su alrededor.

– ¿Qué haces? – Le preguntó su marido al percatarse.

– Bufco laf cámaraf.

– ¿Qué? ¿Qué cámaras? – Dijo extrañada Sofie.

– ¡Ay, Dios mío, que se ha quedado tonta por el golpe! – Exclamó Pedro visiblemente asustado.

– ¡Ya decía yo que había que ir al Hospital! – Añadió una alarmada Sofie.

En ese mismo momento una señora, que hasta hacía apenas unos segundos estaba tranquilamente tomando su café y leyendo la prensa en una mesa no muy lejana, comenzó a toser y a gritar airada.

– ¡¡¡QUÉ ASCO!!!! Cog-cog-cog ¡¡¡¡CAMARERO!!!! Cog ¡¡¡¡HAY UN DIENTE EN MI CAFÉ!!!!

– Ahh… ¡For fin aparefes! – Exclamó Diana contenta.

Pedro y Sofie miraron a Diana y luego miraron a la señora incrédulos. Diana se acercó cojeando a la mujer (Debido a su tacón roto), le pidió disculpas y cogió su diente ante la sorpresa de todos. Pedro y Sofie fueron a hablar cuando Diana volvió a la mesa pero ella los cortó tajante.

– ¡¡¡Callarof ya lof dof!!! Fengo fe decirof algo… – Estaba cansada de que no la dejasen hablar y había llegado el momento de ser escuchada. Tomó aire y, con la mayor serenidad que fue capaz de reunir, soltó una bomba – Eftoy embarafada.

Fue entonces cuando Pedro se cayó de la silla desmayado.

Al parecer si que iban a tener que hacer una visita al Hospital después de todo…

Y la historia es continuada por:

12. Pablo: Desmayo
13. Elena: Desayuno de los Subterráneos
14. Valeria: Quien llegue primero
15. Amazona en la centella: Hoy ya es mañana
16. P&P: Fracasos
17. Azo: Tras la barra
18. Aitor: Pajarillos de París (2ª Parte)
19. Elena: Mejor que yo
20. Musa: Amor en medio de la confusión
21. Elena: Un cuadro impresionista

Mal día para disgustos (1ª Parte).

Esta historia continúa a las escritas por:

1. Rosa: Una vida en común
2. Amazona en la centella: Despiértame mañana
3. Machadiano: Caricias
4. Maduixeta:
¿Nos tomamos un café?

Visita sus respectivos blogs antes de empezar a leer este relato. Puedes acceder a ellos directamente desde el título de sus textos ;P

 

5. Chesire: ”Mal día para disgustos (1ª Parte)”

Ya se lo dijo aquella vez esa vidente tan extraña:

– Tú, los Viernes, mejor no salgas de casa.

Vaya predicción más tonta pensó Diana entonces pero ahora no lo tenía tan claro. Era Viernes y Pedro, su marido, con quien las cosas no iban tan bien como debieran, había descubierto su secreto y estaba en un café de París hablando con Sofie. Al menos, eso es lo que le había dicho Pedro por teléfono.

– ¡Mi marido y mi amante… juntos!. Está claro que hoy me ha mirado un tuerto.

Estaba todavía vestida con el gracioso pijama de flores y abejitas que se compró en las rebajas pero ni se dio cuenta por culpa de los nervios y salió con él a la calle junto con su bolso, no sin antes calzarse los tacones (La elegancia ante todo).

Corrió como alma que lleva el Diablo y cruzó a la otra acera en donde sabía que iba a poder parar un taxi más fácilmente sin percatarse de que la gente la miraba como si estuviera loca. Cuando divisó uno se llevó dos dedos a la boca tratando de silbar para pararlo y cayó en la cuenta de que nunca había aprendido a silbar así que se puso a agitar los brazos como en una poco afortunada coreografía de videoclip que le hacía parecer un chimpancé pero sin agilidad alguna. A pesar de eso el taxista la recogió.

Diana le indicó la dirección a donde debía ir mientras rebuscaba apresuradamente en su bolso un espejito, el pintalabios y el colorete. Quería, al menos, darles a Pedro y Sofie la impresión de que estaba calmada y que tenía la situación bajo control. Cuando ya llevaban varios minutos de trayecto, y tras no pocas miradas de reojo, el taxista se decidió a hablarle:

– Señorita, no es por meterme donde no me llaman pero… ¿No cree usted que está un poco crecidita para jugar a las pijamadas?

Diana le miró sin comprender y entonces se miró a si misma y, tras verse llena de abejitas y flores y deducir que no era Primavera pues estaban en pleno Octubre, abrió los ojos como platos y comenzó a gritar enloquecida. En la otra punta de París, Blanche Dubois, una anciana sorda de nacimiento, descubrió asombrada que tal vez no había perdido su oído del todo.

– Que se pare el mundo que yo me bajo – pensaba Diana mientras el taxista trataba de calmarla. El hombre consiguió convencerla de que se tranquilizara. Había varias tiendas de ropa cerca y podían parar y comprar algo en ese mismo momento así que eso hicieron.

Diana se llevó unos pantalones y una blusa sencillitos, que París podía ser la capital mundial de la moda pero no estaba ella para exquisiteces con lo que se le venía encima. Como ir de compras siempre la relajaba, pronto se encontró más calmada y empezó a pensar en lo que iba a decirles a Pedro y Sofie cuando los viera. Estaba tramando una elaborada explicación en el taxi cuando el conductor le informó de que ya habían llegado. Diana insistió en pagarle al taxista aunque este le dijo que no era necesario (La pobre muchacha le daba pena) así que acordaron que el mejor pago sería un beso en la mejilla y un ‘gracias’ por la ayuda. Cuando Diana bajó del coche pensó que, después de todo, algo le salía bien. Bueno, lo pensó durante dos metros de calle, justo antes de rompérsele un tacón al quedarse enganchado en un adoquín y caerse de bruces sobre un enorme charco embarrado, posiblemente el único charco que había quedado en París tras la escasa lluvia del día anterior.

Definitivamente ese Viernes no tenía que haber salido de casa…

Y sigue la lista…

6. Mara: Una misma piel
7. Maribel: Algo en común

8. Gabriela: Más allá de la distancia
9. Aitor: Pajarillos de París (1ª Parte)
1o. RöB Dangal: Desesperado

Yyyyy… Esto continúa en la siguiente entrada con la segunda parte de este relato 🙂

El Juego de los Relatos.

Me he apuntado a un juego que me ha parecido bien interesante. Consiste en escribir un relato completo entre varias personas. He aquí las reglas:

1. Puede participar quien quiera siempre que se lo comunique a cualquiera de los participantes, aunque sería mejor si no hubiera más de unos 10 participantes por historia.

2. Cada uno de los participantes tendrá una nueva categoría en su blog, donde pondrá los relatos que serán siempre de su propia autoría.

3. En la primera entrada de esa categoría estarán expuestas las normas, así como el listado de blogs que están participando (debe mantenerse actualizado según se vayan añadiendo nuevos participantes)

4. Cada participantes es libre para escribir los relatos que quiera y sobre lo que quiera, siempre y cuando mantengan una relación con algún otro relato (la relación debe reflejarse en el relato) ya escrito anteriormente ya sea por él mismo o por otro participante. Se entiende por relación las siguientes situaciones:


A. Dos historias tiene un acontecimiento común, pero son relatados desde puntos de vista diferentes.


B. Dos historias son partes de la vida del mismo personaje.


C. Dos historias tienen personajes que tienen alguna relación personal


5. Optativamente se puede poner la norma de que un participante no puede usar en sus historias como personaje principal a un personaje creado por otro participante.

Recomendaría que fuera un relato corto, de tal manera que el juego no se convierta en algo tedioso. También dar un periodo de tiempo determinado para desarrollar la historia, como una o dos semanas.

Los participantes que nos hemos apuntado somos los siguientes:

1. Valeria (http://valeriasicur1971.spaces.live.com/)

2. Mara (http://maradanielaferbro.spaces.live.com/)

3. Amazona en la centella (http://irasfolk.spaces.live.com/)

4. Rosa (http://esenrosa1961.spaces.live.com/)

5. Gabriela (http://gabyrouge.spaces.live.com/)

6. Maribel (http://zarcievich.spaces.live.com/)

7. Pablo (http://p4810mcias.spaces.live.com/)

8. Maduixeta (http://irismaduixeta.spaces.live.com/)

9. P&P (http://azul-es-mi-cielo.spaces.live.com/)

10. Chesire (https://chesire.wordpress.com/) – Yo –

11. Aitor Arjol (http://aitorarber.spaces.live.com/)

12. Musa (http://musadeojostristes.spaces.live.com/)

13. RöB Dangal (http://rob-site.spaces.live.com/)

14. Elena (http://elenaepp.spaces.live.com/)

15. Azo (http://violetasdormidas.spaces.live.com/)

16. Machadiano (http://elmachadiano.spaces.live.com/) – El creador del juego –

Y yo ya tengo escrita mi historia (En la próxima entrada ;P)