Hijo de la Nieve.

Sin razón aparente, y con la pronta cercanía del Invierno, una pequeña chispa prendió entre la hojarasca que había dejado el Otoño convirtiéndose en una peligrosa llama. El Fuego enseguida se hizo fuerte con tanto combustible cercano y creció en intensidad y calor. Envalentonado, inició una macabra danza abrasando todo aquello que le rodeaba y engrandeciéndose conforme avanzaba. Su poder era tal que las pocas nubes que cobijaba el cielo murieron antes de lograr arrojar gota alguna. El suelo se secaba a su paso, se agrietaba y ennegrecía. Nada vivo podía resistirlo. Hasta el Sol parecía empequeñecerse ante un poder tan diabólico.

No muy lejos de donde había comenzado todo, en la arcana Torre de los Hielos, la Reina Nieve terminaba de tejer el frío manto que pronto vestiría la tierra. Pensaba en lo poco que quedaba para que sus queridas lechuzas (En la Torre había miles de ellas) elevasen a los cielos la magnífica colcha en la que había estado trabajando tan afanosamente a lo largo del año, y la dejasen caer suavemente sobre su lecho natural. Pensaba en la alegría que se llevarían los niños cuando les rodeasen millones de copos que pintarían el paisaje de blanco. ¡Cómo jugarían con la nieve!, ¡Cuántas risas se oirían! Tan solo por escuchar esa música cristalina nacida de los labios de los pequeños, la Reina Nieve sentiría que su trabajosa tarea habría merecido la pena y disfrutaría del momento en compañía de su hijo, aquella criatura a quien tanto amaba y que era la fuerza que la empujaba a vivir. Un hijo encantado, nacido del hielo que la rodeaba.

Cómodamente sentada en su sillón, tejía los últimos puntos de la gigantesca tela y observaba al niño de sus ojos jugando a sus pies con una bola de nieve a la que daba la forma de un pequeño elefante. Había hecho la trompa demasiado grande y la frágil figurita no se sostenía en pie pero el pequeño ya estaba empezando a corregir su fallo. La Reina Nieve sonrió al comprobar el logro del jovencito pero su sonrisa se le tensó rápidamente en la cara transformándose en una mueca de terror. Sus ojos se abrieron desmesuradamente incapaces de creer la escena que estaban contemplando, incapaces de explicarla. Cuando empezó a percibir el cambio de temperatura fue consciente de todo y la gota que se deslizó por el brazo del niño no dejó lugar a la duda. Su hijo se estaba derritiendo…

Presa del pánico más absoluto lanzó un grito pero era tal el miedo que sentía que su garganta fue incapaz de emitir sonido alguno. Tiró al suelo su trabajo y abrazó a su pequeño en un vano intento de protegerlo pero se dio cuenta que el propio calor de su cuerpo solo conseguiría empeorar la situación. Dejó a su asustado niño en el lugar más frío de la estancia intentando retrasar el mal que lo aquejaba. ¿Qué ocurría en su mundo helado? Debía averiguarlo y ¡Pronto!. Quizá no quedase demasiado tiempo. El calor era insoportable. Miró por las ventanas de la fortaleza y finalmente la vio. La terrorífica llama caminaba hacia la Torre amenazando con consumir todo su reino. Tenía que evitarlo como fuera.

Primero envió al Viento Helado para apagar el Fuego pero este, poderoso y brutal resistió. El Viento sólo consiguió azuzarlo aún más empeorando la situación. Ya no era un simple Fuego, se había trasformado en un dañino Gigante ígneo que sonreía maléficamente. Era la viva imagen del horror y su cercanía traía la Muerte.

La Reina Nieve suplicó al Gran Fuego que se detuviera, que perdonase la vida a los habitantes que moraban en el reino helado, pero viéndose invencible, el Gigante de Fuego la ignoró. Desesperada, ordenó a sus lechuzas coger la manta nevada y lanzarla sobre el monstruo. La nieve, convertida en agua al contacto con el calor, se precipitó con violencia sobre la extensa llamarada logrando reducir a la mitad la intensidad y fuerza del Gran Fuego. Este, enfurecido, arremetió contra el Torreón lanzando hirvientes flechas que alcanzaron a gran parte de las lechuzas que habían quedado rezagadas. La Reina Nieve sintió un inmenso dolor al presenciar la muerte de sus leales sirvientes pero ya nada podía hacer por ellas, ya nada podía hacer por nada. Había perdido la batalla pues no le quedaba con qué contraatacar. Tan solo podía huir con su pequeño pero… ¿Dónde estaba su hijo?. A sus pies vio un pequeño charco, del tamaño de un niño. Destrozada, rompió a llorar…

Y su pena fue tan grande que las lágrimas de sus ojos se convirtieron en Mar y la tierra se regó con su llanto. La fuerza de su dolor llegó hasta el Fuego caprichoso que sintió miedo y suplicó clemencia pero su ruego no fue escuchado como tampoco él atendió a las súplicas de la Reina Nieve, y con la furia que nace del dolor más puro, el Fuego fue barrido por la triste marea.

Cuenta la leyenda que, desde entonces, el Invierno es una estación sombría y cruda como reflejo de un corazón roto que no encuentra consuelo pues ni el tiempo logra acallar tan inmensa pena. Y cuando nieva, lo que vemos es el llanto de una madre a la que le fue arrebatado su hijo y se halla perdida en la inmensa soledad de su helado destino.

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37 comentarios

  1. Getzsemane said,

    enero 14, 2008 a 12:20 am

    Me he puesto sombrero solo para poder quitármelo ante tí.

  2. Valaingaur said,

    enero 14, 2008 a 10:24 am

    MUY.
    BONITO.

  3. gaby said,

    enero 14, 2008 a 5:39 pm

    Cuando una historia te hace sentir tanta tristeza… solo es porque está genialmente contada.

    Me uno al comentario de Getzsemane.

  4. Merrick said,

    enero 15, 2008 a 12:13 am

    Qué bello. Sólo puedo decir eso.

  5. Gaby* said,

    enero 16, 2008 a 10:09 pm

    Preciosa historia!

    Y sí… para mí el Invierno tiene ese “algo” sombrío y crudo que cuentas. Ahora sé el por qué…

    Yo ahora estoy aquí, respirando de este Verano… Cosas del mundo girondo, mientras yo hablo de mares y caracolas, tú nos traes esta historia con blanca nieve.

    Besos al vuelo: Gaby*

  6. Lost Girl said,

    enero 17, 2008 a 10:40 pm

    Qué maravilla! ^^

    Me has dejado estupefacta, nos tienes acostumbrados a tus geniales posts humorísticos y este giro me ha tomado por sorpresa. La verdad es que el cambio de estilo lo has realizado de sobresaliente: una ejecución perfecta. La historia es increíble, las palabras bellas y la conclusión es… Buff, sin palabras…

    Ojalá nos sigas deleitando con este tipo de posts (Sin abandonar los otros, que los bram-adictos no perdonamos! ;P)

    1beso!

    PD: Para esto tenía que sacar tiempo como fuera ^p^

  7. ALMA said,

    enero 17, 2008 a 11:25 pm

    A mí siempre me ha gustado el Invierno, no lo encuentro para nada sombrío, aunque ahora entiendo porque es tan humilde y respetuoso. Esta triste y calla y llora por lo que fue y no debió haber sido.

    Un beso.

    P.D. Precioso texto.

  8. liver said,

    enero 18, 2008 a 11:06 pm

    Vengo deprisita solo a decirte, si andas por aquí, que te pases a comer unos pastelitos y beber una copita de cava al blog… es que hay fiesta… Jejeje

    Besotesssssssss

  9. Luis said,

    enero 20, 2008 a 1:35 pm

    Hola, babeante fan de Beyoncé:

    Gracias por tu visita, majo, voveré por aquí en otro momento porque toy a puntito de salir por ahí… a comer un cocido, jajajaaa…

    Un abrazo.

  10. Azo said,

    enero 20, 2008 a 10:37 pm

    Caray…

    Hasta lo triste es bonito si está contado así…

    Digo lo mismo: me pongo la pamela solo para poder quitármela.

    Un beso guapetón!

    P.D (¿Goloso?, la próxima tarta de almendra y merengue, te la dedico) Jajaja

  11. javier said,

    enero 21, 2008 a 12:39 am

    Y es que las pasiones de los hombres no son nada con las de la Naturaleza,

    somos juguetes en sus manos,

    dominan los elementos hasta volverse protagonistas,

    los hombres, asustados, asistimos a su grandeza…

  12. Mara said,

    enero 21, 2008 a 2:25 am

    Paso deprisa, perdón por no poder leerte, vine a darte las gracias por venir!!! El verano no me deja suelta, jajaja, pero ya tendré ese tiempo del que tanto disfruto… una vez que el calor me deje más tranquila.

    GRACIAS POR VENIR GUAPO!!!

    ABRAZOS!!!!

  13. Äfrica said,

    enero 21, 2008 a 11:09 pm

    Fíjate que yo pensaba que hablabas del cambio climático, del aumento de las temperaturas, del deshielo de los glaciares, de la crecida del mar… y me ha parecido tannn tristeee 😦 Sin querer, quizás has hecho una metáfora de eso.

    El Invierno triste? A mi me parece de lo más acogedor y hogareño… Pero opino que cada vez hay menos Invierno, sobre todo donde yo vivo, por eso pensé lo que pensé.

    La historia es maravillosa 😉

    Besos!

    Äfrica

  14. ShaO said,

    enero 23, 2008 a 2:16 pm

    Yo sí que me he quedado helada… de la historia tan hermosa que nos has regalado. Será por eso que este año la Reina Nieve no viene a visitarnos? Precioso, realmente maravilloso…

    Un besote de cristal… Ains, me voy tontorrona…

  15. Caliani said,

    enero 25, 2008 a 12:46 am

    Qué voy a decir que no te hayan dicho? Eres un artista!

    Espero que cuando seas un escritor famoso te pases por Sevilla a firmar libros. 😉

  16. enero 26, 2008 a 5:58 am

    Precioso. Te felicito y te mando un besazo.

  17. Robertium said,

    enero 27, 2008 a 3:08 pm

    Primera vez que te visito y me quedé hondamente impresionado.
    Volveré.

  18. Juan Man! said,

    enero 27, 2008 a 9:37 pm

    Maravilloso. Menudo cambio de registro…

    Como decían más arriba, nos tienes acostumbrados al cachondeo y al sarcasmo pero cuando te pones en plan sensible, oye, te salen unas historias fracamente buenas!

  19. liver said,

    enero 28, 2008 a 1:35 pm

    Ya leí… me lo debía también jejeje… Chico, qué imaginación tienes, qué maravilla, de verdad que es admirable…

    Me gustan los cuentos, me gustan mucho, tienen un encanto especial que no tienen otro tipo de relatos… vamos, así me parece a mí… ¿Has echo alguna vez de cuentacuentos? Debe ser genial, verdad?

    A mi el Invierno como que no… Yo necesito la alegría de las flores y del sol, pero entiendo que debe estar ahí y que es mejor que siga estando por mucho tiempo (aunque a mi me joda jejeje)

    Y, digo yo, no podría la Reina de la Nieve tener otro niño de hielo? Joé!, se queda una como un poco tocada, no?

    Te dejo un besote, búscalo donde sopla el viento… 😉

  20. moemo said,

    enero 28, 2008 a 4:09 pm

    Hola! Sólo he pasado a saludarte que hacía tiempo que no me funcionaba internet y no había tenido tiempo para arreglarlo.

    Espero que el nuevo año te traiga cosas muuuuy buenas. 🙂

  21. Conner Kent said,

    enero 28, 2008 a 5:14 pm

    Mira, no soy crítico literario, y mucho menos lo intento, pero sólo puedo decir:

    “Hala… qué bonito…”

    Es lo único que me sale, porque me ha encantado…

    Joer… O_O

  22. Azahara said,

    enero 30, 2008 a 7:55 pm

    Magnifico !!!

    Por cierto, sigo buscanco al miau…. =^__________________________^=

  23. Estefi said,

    febrero 12, 2008 a 4:35 pm

    Chesi, hace mil años que no paso por aquí :_( Perdón! Y cuando vuelvo me encuentro con esta historia… A mi el Invierno me ha gustado desde siempre, aunque este año creo que la reina ha decidido castigarnos, porque está siendo sin duda un Invierno muy atípico (Creo que esto empezará a ser la tónica habitual a partir de ahora…). En fin, que chapó, y que una nevada para ti, y en cada copo un besote ^^

  24. Mara said,

    febrero 19, 2008 a 4:58 pm

    Qué bello!!!

    Vengo y confirmo que es uno el que hace que lo ajeno le devuelva cosas buenas o malas. Sólo se trata del registro con que decidamos mirarlas.

    Hermoso texto, no es novedad viniendo de vos.

    Abrazos, estoy de vuelta.

  25. liver said,

    febrero 24, 2008 a 2:40 am

    Pero bueno… dónde te metiste ahora??…
    En fin… yo como buena vecina vine a echar un vistazo y de paso a dejarte un beso nocturno.

  26. moemo said,

    febrero 29, 2008 a 2:47 pm

    ¡Hola! He puesto unos dibujillos nuevos en el space por si quieres pasarte a verlos. Últimamente he tenido tiempo de actualizar un poquillo, que tenía el space anticuado jajaja.

    Un besote y a ver cuando vuelves que se te echa de menos.

  27. Valeria said,

    marzo 5, 2008 a 2:27 am

    Hola!! perdoná que esta vez no venga a comentar tus escritos pero es que pasó algo estos días: me cerraron el espacio y despues me lo volvieron a abrir, lamentablemente una de las imagenes censuradas es un dibujo tuyo, precioso por cierto. El tema es que lo saqué de mi space, pero lo puse en otro para que todo el mundo vea el nivel de ridiculez que tiene Live Spaces a la hora de censurar. Vengo a pedirte el más solemne permiso para seguir conservándolo, ya sé que en su momento me dijiste que haga uso de él como me parezca, pero este caso es especial, me gustaría saber que estás de acuerdo en que lo siga teniendo, porque es tuyo. El space donde lo alojé es este: val-1971.spaces.live.com, espero tener noticias tuyas al respecto!!.

    Un beso grande!!.

    Valeria

  28. BRAM said,

    marzo 5, 2008 a 3:38 pm

    Valeria, no necesitas ni pedir permiso, ya sabes que yo te dejo mis dibujos encantado para lo que necesites y más si se trata de estos temas de censura que tan absurdamente trata Windows Live Spaces.

    Un besote.

  29. Getzsemane said,

    marzo 8, 2008 a 5:17 pm

    :O

    He cotilleado sin piedad el space de Valeria (soy muy cotilla, perdón perdón perdón) y he de decir que el dibujo del que habláis es PRECIOSO o más.

    El tema de la censura es taaaaaaan taaaaaaaaaaan taaaaaaaaaaaaaan cuestionable… ains que pena.

  30. xely said,

    marzo 10, 2008 a 9:38 pm

    Hola Cielo!!!

    Cuánto tiempo sin perderme en tus maravillosas palabras… Ahora me he dado cuenta de cuanto se puede echar de menos cada palabra… es como volver a casa…

    Mil gracias por tus huellas…
    Yo tampoco te olvido…

    Buena Luna y un abrazo eterno…

  31. Elisa said,

    marzo 11, 2008 a 11:11 pm

    Sencillamente…

    M A R A V I L L O S O.

    Siempre lo he dicho y me reafirmo, eres un GENIO.

  32. ShaO said,

    marzo 12, 2008 a 4:59 pm

    Mmmm… no sé si saldrá ene veces publicado porque al dar a editar decidió… bueno que yo no venía a eso, venía a ver si las nieves ya daban paso a la fiebre primaveral pero veo que sigue más o menos igual. Espero y deseo que todo te esté saliendo de perlilllas. Como siempre un besote.

    Cuídate

  33. Valeria said,

    marzo 14, 2008 a 5:24 pm

    Qué hermosa historia!!!! Me gustó mucho, te felicito, sos polifacético!! Tenés la habilidad de construir relatos de cualquier estilo y encima hacerlo bien. Preciosa historia, me la quedo para contarle a mis hijos cuando pregunten por el invierno…

    Besos.

    Valeria.

  34. Estefi said,

    marzo 19, 2008 a 3:46 pm

    ¿Dónde estás? 😥

    Da señales de vida hombre! Un beso, guapo!

  35. L o l i t a said,

    marzo 26, 2008 a 12:36 pm

    Cuando dices aspirante a escritor… ¿Estás de coña, no? 🙂

  36. Chica de Marte said,

    marzo 27, 2008 a 8:55 pm

    Te echamos de menos, vuelve!!!!

  37. Balo said,

    noviembre 27, 2008 a 10:54 pm

    Los primero que hice al ver tu comentario fue entrar y buscar la historia que me habías comentado… termino de leerla y te diré…

    Preciosa y tierna… muy, muy bella… me puse en el lugar de la Reina Nieve y me quede desconsolada por la perdida de su niñito… algo conmovedor…

    Gracias por dejarme el enlace a tu página… ha sido todo un placer pasar por tu bello recinto…

    Un saludo y felices sueños…..


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